lunes, 13 de julio de 2015


Desde mi corondel: “El PP valenciano busca caras nuevas para la transición”

Por Agustín Ferrer Ortiz.-
Como dijo José María Aznar, el PP debe acometer una rectificación enérgica, creíble y suficiente”. Lo mismo debe hacer el PPCV porque la actual cúpula no es que esté obsoleta y caduca, es que está manchada por una mala gestión en todos los frentes, especialmente en el de la corrupción que es lo que les ha hecho perder las elecciones y desde luego la falta de democracia interna dentro de un partido donde todo funciona a dedo.

Un partido sin esa democracia está sin duda abocado a fracasar de forma continuada y el PP no se puede permitir este lujo porque será desplazado por otros que se alinean con el centro aunque su ideología no corresponda tanto con ello, pero ya en las autonómicas y municipales dieron buena nota de ello y dejaron claro cuál es el camino que van a seguir. Me estoy refiriendo claramente a Ciudadanos.

Esta andadura de cuatro años (suponiendo que el tripartito no explote antes por los cuatro costados) por el desierto debe servirles para trabajar en profundidad en un proyecto de futuro que ilusione al ciudadano, debe servir para hacer creer a la ciudadanía que el Partido Popular puede hacer mejor las cosas y que las épocas de zaplanistas, campistas y fabristas pasan a la historia para ser realmente el Partido Popular del Pueblo y no de amiguismos, enchufismo y hambrientos convertidos a corruptos. Pero la verdad es que viendo la imagen solo puedo obtener una lectura y es que las caras que hay representadas, son caras ya muy vistas, gentes que de una u otra forma ya llevan muchas horas de vuelo en el partido y alguno tendrá maneras antiguas, lo que debo entender que Vicente Betoret no ha acertado mucho. Ojo, no dudo de la profesionalidad ni honradez de cada uno de ellos. Todo lo contrario, pero necesitamos ideas nuevas, gente nueva que no haya estado ni siquiera en la tercera fila.

Ahora Alberto Fabra y Rita Barberá se retiran al Senado y dejan la puerta abierta a la guerra por la sucesión y ocupar la poltrona de la calle Quart sede del PPCV y liderar el partido. ¿Pero quién será el elegido? ¿Será del agrado de las bases y por tanto también de los votantes? ¿Qué hará la gestora para contentar  a unos y otros? Son muchas las preguntas abiertas ante esta crisis popular provocada por alguien que ni supo lidera la Generalitat Valenciana ni supo liderar el partido ante las crisis políticas a las que se enfrentaba sin saber vender cara a la sociedad su “maldita línea roja”.

Sabias son las palabras de un político del PP de Xàtiva cuando dice y copio íntegramente su texto en el cual hace un acto de modestia sobre el resultado de las elecciones en esa población pero que sirve para Valencia y cualquier otra capital o pueblo español: “Caben ahora múltiples cuestiones y preguntas acerca de la forma en la que se afronta este reto y muchos votantes populares se han instalado en una incertidumbre sobre cuál será la forma de interpretar este nuevo papel y cuál va a ser el resultado”. Y sigue diciendo, y yo no lo hubiera podido expresar mejor: “El nuevo escenario político nos obliga a un cambio en las formas y las actitudes. La política del retrovisor hay que atajarla para dejar a un lado determinados argumentos que siempre se volverán en nuestra contra. La crítica inteligente, la exposición pausada y meditada se deben abrir paso a la vieja política del chillido y a cierta agresividad verbal. Debemos ser constructivos aunque no permisivos”. Hace igualmente referencia a ese distanciamiento que siempre ha existido en este partido con respecto a sus votantes y a la propia ciudadanía y lo destaca así: “Escuchemos a la gente, seamos su voz. No va a ser tarea fácil, ya que quizás ese alejamiento de las personas que ha practicado el PP ha generado una desconfianza hacia el partido, pero tal vez ese sea el primer objetivo que habría que marcarse de cara a recuperar el terreno perdido. Nuestro partido debe ser más abierto y poder escuchar los problemas de la gente joven, los parados, las mujeres, la gente mayor, los discapacitados, la gente en riesgo de exclusión social....seamos el partido de las personas”.

Y efectivamente, ya no es hora de críticas feroces y agresivas, no es hora del “y tú más”, sino que es hora de ponerse a trabajar para recuperar a una ciudadanía defraudada a lo largo de los últimos años, ante el mutismo y el hermetismo de un partido que nunca ha estado abierto a la sociedad a la que si le ha exigido sus votos sin ofrecerles la mano para ir juntos hacia nuevos caminos que hicieran prosperar a la Comunidad Valenciana y es que les ha podido más la prepotencia que la verdadera razón de su trabajo.

Y a nivel nacional y cito a los populares de La Costera que dice: “Mariano Rajoy pide una segunda oportunidad a esos ciudadanos desencantados, unos tres millones, que en mayo seguían empeñados en castigar al PP en las urnas”. Y es muy cierto. Estábamos y seguimos desencantados porque precisamente la forma de hacer política del máximo mandatario del partido genera desconfianza e inseguridad algo que ha arrastrado a las comunidades autónomas que han visto reflejado en sus líderes la dejadez y desgana de Rajoy y ese no es el camino y menos el camino del silencio.

Ahora es hora de trabajar, de buscar nuevos equipos de trabajo con ilusiones renovadas y que sepan dar la cara, que estén codo a codo con la ciudadanía antes y después y no encerrados en despachos apoltronados y esperando el suculento cheque de final de mes. Demos pues un voto de confianza y esperemos a los primeros resultados y cuando sepamos quien es quien, volveremos a hablar.

sábado, 13 de junio de 2015


Desde mi corondel: “Los populares setabense ante la encrucijada del cambio”

Por Agustín Ferrer Ortiz
Nos enteramos por la prensa y de ahí a través de las redes sociales que Jorge Herrero ha presentado su dimisión como presidente del Partido Popular de Xàtiva. El que fuera el último delfín de Alfonso Rus deja vacante el sillón más difícil de gobernar debido a los momentos que este partido está atravesando tras las filtraciones de las cintas con la supuesta vos del que fuera alcalde de Xàtiva y presidente de la Diputación de Valencia.
El partido había sufrido una debacle tras las elecciones municipales y autonómicas que realmente le han afectado mucho, que le han hecho mucho daño y que en muchos casos ha hundido barcos de gran calado, personalidades con mucha fuerza pero que por mor de la corrupción y de gestiones mal trabajadas han acabado por llevarles a una ciénaga en la que se van a  mantener durante mucho tiempo, mínimo tres años, ya que el tripartito no podrá soportarse a sí mismo y hará aguas a la primera de cambio como ya estamos viviendo en las negociaciones entre Compromís, Podemos y el PSPV, pero el afán de poder les lleva a la propia traición entre ellos.
En Xàtiva donde durante tantos años el PP no tenía rival, porque sinceramente Roger Cerdá no tenía fuerza política para plantar cara a Alfonso Rus y por mucho que contara con los minoritarios, no conseguía desbancarlo, han necesitado de malas artes políticas desde Esquerra Unida (desaparecido prácticamente del panorama político valenciano) para poder derrocarle y así gobernar, pero si el Partido Popular se regenera antes de tres años, Xàtiva puede volver a ser nuevamente gobernada por aquellos que si han trabajado por la ciudadanía.
Herrero hacia saber que abandonaba el cargo para que el partido pueda regenerarse y me satisface que se haya tomado esa decisión, pero hay que recordar que en su cargo llevaba poco tiempo y su trabajo realmente no se había podido ver completamente aunque es muy cierto que si se había abierto más a la sociedad, a los medios de comunicación con los que siempre ha mantenido una muy buena relación (personalmente me siento agraciado y orgulloso con su amistad) y la información ha corrido con más frecuencia y asiduidad que en la época de Vicente Parra y el oscurantismo existente ya que todo tenía que pasar por las manos del todo poderoso Rus y toso eso comenzó a cambiar y ahí comenzó la regeneración del partido.
Bien es cierto, que todos los partidos tienen sus más y sus menos y en el de Xàtiva no podía ser menos. Todos sabíamos de las diferentes familias existentes y las guerras internas  que en ocasiones se han vivido, algo que por raro que parezca en bueno ya que así se observa que no hay una única idea y da a entender que la alternancia es posible.
Se habla de una Junta Gestora para llevar las riendas del partido. Creo que es necesario para la regeneración del mismo la convocatoria de elecciones dentro del partido y que en principio la gestora estudie a quien o quienes se presenten como candidatos, aunque personalmente solo reconozco válido un candidato que es Kiko Domínguez, persona bien vista en todos los círculos del partido e incluso por los ciudadanos afiliados y no afiliados que verían con buenos ojos las ideas que puedan a portar un hombre joven sobradamente preparado y que conoce perfectamente todos los entresijos del mismo y que siempre ha estado entre bastidores y capaz de formar un equipo joven y trabajador capaz de aportar a Xàtiva la savia que se necesita para contrarrestar lo que ahora pueda hacer la izquierda y dejar como herencia que si vemos la historia nacional, de la Comunidad Valenciana y local, nunca fueron herencias beneficiosas.
En definitiva. Como bien dice en sus últimas declaraciones Jorge Herrero a un medio local, el Partido Popular setabense “debe comenzar desde cero y aceptar esta nueva situación como se corresponde”, y me parece muy bien porque así debe ser, pero el partido necesita de un líder joven capacitado e insisto que la mejor opción que tienen en Xàtiva para regenerarse y comenzar con buen pie, puede venir de la mano de Kiko Domínguez y de un equipo de jóvenes valores, dejando ya como ayuda y apoyo moral a los que hasta ahora han estado al frente del mismo y ocupando cargos de responsabilidad que pueden aportar sin duda, su experiencia para que los jóvenes valores no caigan en aquellos errores que otros ya cometieron.

martes, 2 de junio de 2015


Desde mi corondel: “Ganó la izquierda ¡Que Dios nos pille confesados!”
 
Por Agustín Ferrer Ortiz


 

Ha ganado las elecciones el Partido Popular pero por el contrario ha perdido el poder y ahora, después de treinta años, la izquierda vuelve al poder  y miedo me da lo que va a pasar en estos próximos cuatro años con Ximo Puig al frente de la Generalitat Valenciana, siendo una marioneta de la izquierda radical de Compromís. Y de lo único que me alegro es de que desaparece Esquerra Unida del mapa político valenciano, aunque quede algún reducto donde tendrán una cierta importancia y por supuesto la incapacidad política de Podemos que no ha conseguido los resultados esperados.

Cierto es que ha vista de los resultados, todos nos hemos quedado sorprendido porque nadie esperaba el tirón de Compromís y que se convirtiera prácticamente, en la segunda fuerza más votada en la Comunidad Valenciana y que “Lady Samarretes”, o sea, Mónica Oltra pudiera subir tantos peldaños en el poder y esto me pone a temblar porque la lucha por el sillón de la Generalitat será sangrienta y cruel. Oltra y Puig se van a enzarzar en una guerra sin cuartel por el poder que ambos tanto anhelan con tanto frenesí, aunque todas las papeletas apuntaban a que será Ximo Puig, sin trabajárselo, quien gobernará esta tierra, si bien es algo que se deciridrá en los acuerdos del tripartito aunque Podemos se inclina más hacia el costal de Oltra en vez de a Puig. Veremos que sale pues de ese serial que a la larga será como una telenovela.

Sin duda alguna, una de las claves que han llevado al gran fracaso del Partido Popular valenciano ha sido la pinza que Rajoy-Montoro han hecho contra esta tierra negándonos los que se reclamaba a Madrid y que anteriormente negaban los socialistas en materia de financiación, una de las mayores necesidades de esta tierra y claro, el señor Rajoy ha pagado ahora su burla a los valencianos, su tomadura de pelo a este pueblo que le dio el poder. Tengamos en cuenta que el único que mantuvo las reclamaciones y la voz en alto fue Alfonso Rus, lo que llevó a que sirviera como cuña para quitárselo de en medio con la excusa de las supuestas grabaciones donde contaba dinero y triste final para un hombre trabajador que se ha visto superado en Xàtiva por el PSPV y EUPV.

Otra gran causa, es que el PP de Alberto Fabra no ha sabido, ni creo haya querido calar en la sociedad. En ningún momento Fabra ha sabido explicarse ante la ciudadanía, temeroso y con miedo (su rostro así lo reflejaba en todo momento) de verse como se vio, de la noche al día, en la poltrona del poder cuando venía de un simple puesto de alcalde y Rajoy nos lo endosara a dedo para que gobernara, cosa que ha hecho, pero que ha hecho muy mal porque ha empeorado la situación política y económica de la Comunitat.

Pero también esté el cerrojazo a Canal 9, nuestra televisión autonómica en vez de apostar por una reestructuración de la misma y una renegociación de la deuda fue llevada a la muerte por incompetencia política y no sólo por la mala gestión que desde sus inicio creo que la hubo pues se creó con artes politizadas y murió de la misma forma y lo más grave de esto es que ahora, con la llegada de la izquierda radical al poder, nos vuelvan a  endosar la TV3 catalana que tanto deseaban para inculcarnos desde la caja tonta esa ideas de los “Països Catalans”, algo que ni social ni culturalmente tiene razón de ser pues solo está en la mente de unos bolcheviques revolucionarios y separatistas ávidos de soltar día a día su sarta de estupideces. Y habría que aconsejarles que en vez de manipular o reinventar la historia, averiguaran la existente desde hace cientos de años y dejar de engañar a la sociedad.

No obstante los tripartitos acaban como acaban y yo no le auguro a este, una legislatura completa, es más creo que antes de 3 años, para el 2018 es probable que nos encontremos con elecciones anticipadas pues nunca se han dado bien las coaliciones y menos de la izquierda donde cada uno barre para su casa y el estilo navajero o de puñalada trapera está tan arraigado. Y creo que ya estamos asistiendo a la ruptura entre Compromís (Mónica Oltra) y PSPV (Ximo Puig) generada por el ansia de poder y por ocupar el trono presidencial de la Generalitat Valenciana. Además ya observamos cómo está actuando la  líder de Compromís y sus empeño por ser la presidente de la Generalitat Valenciana y eso por desgracia, al leer entre líneas llegamos a la conclusión que no es bueno para los intereses de esta tierra especialmente en lo ya tan tatareado por muchos columnistas, de las señas de identidad valencianas.

En definitiva, que Dios nos pille confesados porque nos esperan cuatro años de antología con cantos al catalanismo y al Països Catalans, TV·3 en vez de televisión valenciana y cuatribarradas por doquier en vez de la verdadera Senyera del Reino y yo me pregunto ¿Qué sucederá el 9 d’Octubre con la procesión cívica? ¿Qué bandera bajarán por el balcón del Cap i Casal? Queda poco para verlo, hasta entonces esperemos que la cordura y la sensatez les entre en sus duras molleras.

domingo, 31 de mayo de 2015


Desde mi corondel: PPCV ¿Renovar o morir?



Por Agustín Ferrer Ortiz
Renueva que algo queda ¿Pero qué clase de renovación pretende hacer el Partido Popular en la Comunidad Valenciana? Eso es en lo primero que debemos fijarnos después de lo acontecido en estos últimos meses con tantos corruptos y tantas causas abiertas y no veo, sinceramente mucha savia nueva en la primera línea del frente que pretende cambiar el partido. Para empezar Alberto Fabra que entre comillas ha dimitido pero no se va hasta enero, es el que impedirá esta renovación sin dejar unas secuelas incurables.  Y sinceramente no veo a María José Catalá como la nueva imagen de este partido más teniendo en cuenta que su paso por la Conselleria de Educación ha dejado muy mal sabor de boca en los padres y docentes de todos los colores. 

Para seguir con esa demostración de cambios la dirección regional quiere vaciar la futura Diputación de Valencia de cargos identificados con Alfonso Rus, así que el desfile de desterrados será de órdago y pienso que de la primera fila de la Diputación no quedará ni el caniche del güardian de turno. Pero esa limpieza debe ser en todos los órganos del partido en toda la Comunidad Valenciana. La ciudadanía quiere hechos y no buenas intenciones, quiere solucione y no cantos de sirenas como pretenden colocarnos porque que la jugada de Fabra es aprovechar estos meses antes de irse para colocar a sus seguidores más incondicionales y con eso tapar muchas bocas. ¿Pero a quien quiere engañar? Lo que está claro es que a los votantes de este partido no lo va a conseguir y a los despistados, los va a espabilar con sus juegos de arlequines más propios del siglo XV que del XXI.

Algo importante es que el Partido Popular para regenerarse tiene que convocar a sus afiliados para que estos decidan quien les debe representar mediante listas abiertas en las diferentes circunscripciones y no mediante el sistema “dedil” al que tan aferrado está Madrid y los diferentes presidentes autonómicos, regionales y locales. Eso debe acabar y debe ser ya. Pero esa limpieza debe comenzar en Madrid en la calle Génova y después (en el caso de la Comunitat Valenciana) en la calle Quart. España no puede seguir alimentándose de viejas glorias con ideas obsoletas, anticuadas y/o que ya no dan resultados positivos y ejemplos ya hemos tenido muchos dentro del Partido Popular.

Lo malo es que la corrupción con el PP en la Comunitat ha estado institucionalizada desde hace muchísimo tiempo (así se viene demostrando por pate de la Policía Nacional con las detenciones que realizada) y ningún presidente hizo nada a excepción de Alberto Fabra que lo ha hecho para tapar sus pocas luces políticas y lo mal que llevaba el timón porque ha querido desviar la atención hacia otros focos que le ha salido rana el tema. Y Serafín Castellano, el gran Torquemada del Partido Popular, el enemigo declarado de Alfonso Rus y de muchos más dentro de las ejecutivas y que ha jugado siempre sus bazas con todos los presidentes ha caído en sus propias triquiñuelas.

Claramente los ciudadanos hablamos el pasado domingo día 24 cuando dijimos en las urnas, basta ya de tanta corrupción y eso, le ha costado el poder al Partido Popular y no es que quieran realmente un cambio porque la Comunidad Valenciana en su mayoría es popular, pero si han dado un toque de atención severo para que se tomen medidas, lo que pasa que el pueblo valenciano también se ha equivocado al dar el poder  ala izquierda radical separatista y catalanista que va a pretender en los próximos cuatros años (si es que acaban la legislatura) hacernos pasar por el aro con sus pretensiones anexionistas, cuando habían otras fuerzas en el cartel con mejores intenciones para esta tierra y más próximas a los ideales populares.

Es evidente que este partido no puede desaparecer porque tiene un elevado número de votantes a nivel nacional y porque el bipartidismo volverá, solo que este debe regenerarse al modelo americano y sufrir una reestructura en todas sus bases, tanto en el PP como en el PSOE y saber aglutinar todos ellos a las fuerzas minoritarias para crear buenos equipo de trabajo en beneficio de los ciudadanos y no de bolsillos ajenos como vienen sucediendo y que incluso la justicia sea libre para actuar contra quienes delinquen con la corrupción de forma severa como si se tratara de ciudadanos normales porque de lo contrario de qué nos sirve la Justicia.

La justicia debe ser ciega y no manipulada por intereses políticos como viene sucediendo. Las altas jerarquías de la Justicia debes apolíticas, ajenas a cualquier ideología política. Es necesario mejorar todas las estructuras del Estado y de las Comunidades Autónomas creando controles jurídicos y un cuerpo policial con libertad de actuación a la hora de investigar todas estas estructuras y evitar con ello su manipulación política como se pretende con los casos de corrupción.

En definitiva, debemos esperar que quienes venga a marcar las nuevas directrices del Partido Popular en la Comunidad Valenciana, aquellos que deben gobernarnos en un futuro, lleguen con una lección aprendida y aquella que indica que quien cae en la corrupción no sólo se pone en peligro a sí mismo, sino que además pone en peligro a su partido y provoca un insulto contra quienes han estado confiando en su gestión como ha venido sucediendo hasta ahora.

miércoles, 27 de mayo de 2015


Desde mi corondel: Rus el gran perdedor

 
Por Agustín Ferrer Ortiz
No ha podido ser. Rus no ha conseguido revalidar sus triunfos que le han mantenido durante cuatro legislaturas como alcalde de Xàtiva y ahora la historia le recordará esos 20 años en que ha gestionado su ciudad con aciertos y desaciertos porque nadie es perfecto, pero si con honradez aunque muchos, especialmente los radicales setabenses quieran ponerlo en la piqueta con sus mentiras y patrañas que han empelado para desbancarle el poder.

Cierto es que las últimas legislaturas el poder del Partido Popular en Xàtiva estaba sufriendo una decadencia y así se demostró con la pérdida de su mayoría absoluta hace cuatro años cuando pasó de 11 a 8 concejales y los problemas que las peleas sobradamente conocidas entre Rus y Parra que fueron haciendo mella y socavando los pilares de la estabilidad. A todo esto hay que añadirle como le ha salpicado y como han aprovechado los de izquierda el caso Imelsa y las escuchas telefónicas que parece ser y dicho por expertos, que la voz no es de Alfonso Rus, pero la izquierda ha querido, apoyada por los medios de información afines, seguir ahondando en la llaga.

Ahora el PP de Xàtiva tiene cuatros años para meditar su gestión, analizar sus errores y especialmente saber cómo hacer oposición pues no van a luchar contra el PSPV de Roger Cerdá sino contra el muro de la intolerancia de Esquerra Unida con Miquel Lorente al frente y no es un papel fácil para quien sea jefe de la oposición lidiar esta corrida sin tener el carácter y fuerza del que fuera alcalde ya que a tener de las lecturas que vemos en la prensa, Rus no formará parte de esa oposición después de ver lo visto en la sede popular cuando abandonó la misma tras ver los resultados y sin hacer declaraciones y más cuando tiene ante si una guerra que luchar contra aquellos que le han calumniado y ultrajado a raíz de las supuestas grabaciones y que ahora digan lo que digan sus abogados, es hora de aclarar y para eso están los juzgados algo tan conocido por la izquierda que ha pasado sus últimas legislaturas entrando y saliendo de los mismos para poner denuncia tras denuncia.

Pero Rus no es el verdadero perdedor. El verdadero perdedor será la ciudadanía setabense cuando la izquierda ponga en marcha su molinillo económico y comience a gastar sin medida ni control y veamos a algún concejal echar mano del cajón en su propio beneficio y sea el pueblo de Xàtiva el que al final se vea inmerso en una tiniebla económica que sea la ruina y no veamos mejoras en la ciudad. Es más, apuesto a que estos cuatro años van a basar su política en seguir criticando las gestiones realizadas por los populares buscando en estos los culpables de cuanto no hagan alegando mil excusas de mal pagador y es que ejemplos hay muchos y no será el de Ontinyent uno de ellos, que al final de esta legislatura veremos cómo dejan la ciudad ahora que tienen una mayoría absoluta y un ayuntamiento endeudado por los créditos pedidos ejemplo este que seguirá Xàtiva pues Cerdá se mira siempre en el espejo de Jorge Rodríguez.

Pero la verdad es que el revés sufrido por el Partido Popular que pasa a ser la tercera fuerza, es un enorme varapalo al ego de quien ha sido hasta la fecha su timón indiscutible. Duro trabajo le espera en estos cuatro años a Jorge Herrero que debe volver a ilusionar a una ciudadanía que les ha dado la espalda cansada y aburrida necesitada de nuevas propuestas y ahora Herrero y su equipo tienen tiempo más que suficiente para conseguir este objetivo y de volver a poner las cosas en su sitio trabajando, eso sí, para la ciudadanía y con la ciudadanía, estando más en la calle y menos en las poltronas. Las buenas corridas en hacen en el ruedo, nunca desde la barrera esperando a verlas venir, porque entonces la embestida con su dolorosa cornada es fatídica y se convierte en cornada de muerte.

De momento, y antes de las elecciones ya se había juzgado y condenado a Alfonso Rus y a los presuntos implicados con el fin de acabar con ellos políticamente porque conocen de su valor. Lo que posteriormente pueda resolver la Justicia es lo de menos. En España son las resoluciones mediáticas, como las vistas por televisión y concretamente en canales afines a la izquierda, las que se imponen, con determinadas salvedades que cantan y escandalizan.

En definitiva. Rus es el gran perdedor de las elecciones en Xàtiva pero si la extrema izquierda hubiera trabajado y averiguado en vez de sentenciar por el propio odio, o Fabra hubiera escuchado antes de apartar a quien le molestaba porque era como un grano en su trasero, las circunstancias y los resultados de estas elecciones hubieran sido otras. Tal vez no hubiera sacado una mayoría absoluta pero hubiera podido mantener entre 7 u 8 concejales que sumados al de Ciudadanos de Juan Giner, le hubieran dado la alcaldía.

Ahora y sin Alfonso Rus, el PP setabense sólo tiene un camino en la oposición y es trabajar por el futuro de Xátiva sabiendo hacer oposición y sabiendo explicar al electorado lo que se deben y como se deben hacer las cosas en el futuro para volver a la gobernabilidad de la Casa Consistorial. Trabajo tiene Jorge Herrero y todo su equipo ante el muro que tienen frente a sí.

viernes, 22 de mayo de 2015


Nota aclaratoria de Agustín Ferrer Ortiz sobre su derecho al voto

Voy a dejar las cosas bien claras porque parece ser que la gente tiene las entendederas bien cortas por no decir inservibles.

Desde que tengo derecho al voto y ya hace de eso unos cuantos años, he estado votando primero a Alianza Popular y después el Partido Popular como se denominó y como se llama actualmente este partido y he sido y soy fiel a mis principios e ideales que nada tienen que ver con una idea política establecida por uno u otro partido, sino por mi propio conocimiento y por mi propio derecho a la libertad de pensamiento y de elección de aquello que considero cuadra con mi carácter y mi forma de ser.

Hace ya unos meses dije muy claro que sin Alberto Fabra a quien desde Madrid pusieron a dedo sin consultar con quienes realmente decidimos quien debe gobernarnos y que lo han mantenido en estas elecciones, servidor abandonaría el Partido Popular y así, consecuente con mis ideas e ideales pues no estoy conforme como este señor hace las cosas y lleva el partido, no votaré al Partido Popular, porque ha demostrado que defienden más sus intereses personales y sufren una fuerte dependencia de Madrid, que lo que realmente quieren los valencianos.

Tampoco voy a votar a Ciudadanos. Muchos han creído que así sería porque conozco personalmente y me une una gran amistad con el candidato de este partido por la ciudad de Xàtiva y probablemente si siguiera en esa ciudad viviendo pues si le hubiera votado a él por aquello de que en los pueblos votamos más a la persona que al partido, pero no, servidor vive en Valencia y es de Valencia independientemente de que pasé varios años en esa hermosa capital de La Costera a la que me unirá siempre un entrañable cariño y donde tengo muy buenos y grandes amigos.

Lo que tengo muy claro es que votaré a un partido valenciano, valencianista, capaz de luchar por lo que es valenciano, por los intereses de los valencianos y de la tierra valenciana y esos ideales con los que siempre he vivido no están en el Partido Popular, no están en Ciudadanos y mucho menos en la izquierda valenciana deseosa de catalanizarnos. Como partido que coincide con mis ideales, votare a “Som Valencians” y exijo se me respete, como yo respeto a quien vota a otras fuerzas .

Lo siento por esa gente que por no volver a votar al PP y a la que consideraba amigos, han dejado de hablarme. Yo no estoy para que unos me quieran y otros me odien porque sinceramente, me la trae al pairo.

Yo soy yo, mis circunstancias y mis derechos.

miércoles, 20 de mayo de 2015


Opinión: Semana de reflexión

Por Agustín Ferrer Ortiz

Si ya están ahí. Este domingo decidiremos nuevamente quien o quienes deben gobernarnos los próximos cuatro años tanto en los ayuntamientos como en la Generalitat Valenciana y para ser exactos, con lo que estamos viendo, el cartel electoral es más bien de una pobreza inmensa., y lo único que tengo claro es que en estas autonómicas los rodillos desaparecen dejando paso a las negociaciones de salón que veremos en algunos casos, especialmente en la Comunidad Valenciana como van a acabar.

Indudablemente las miras van a estar puesta en lo que pueda pasar con el Partido Popular y Ciudadanos o ¿tendremos aquí otro desmadre a la andaluza? Lo que si se seguro es que el proyecto a tres bandas o a cuatro bandas de la izquierda valenciana será un fracaso mayúsculo y cuyos acuerdos a futuros se convertirían en ingobernabilidad y en una altísima inestabilidad política, aunque al principio colocarían a los de Fabra en la bancada de la oposición que es lo que realmente pretenden sin importarles realmente la Comunidad Valenciana ya que ninguno de ellos lleva un programa de gobierno digno para defender la Comunidad sino más bien para venderla al catalanismo que tanto desean.

De todas formas estamos asistiendo a una campaña de lo más vulgar y de lo más sucia por parte de los radicales e intolerantes que vegetan en la extrema izquierda y que están convirtiendo este panorama en una fractura social con una violencia política que no tiene parangón desde que se instauró la democracia en España por los “pijos” según dice Pablo Iglesias en sus apariciones “panfleto-mitineras” rodeado de sujetos cuyo nivel intelectual está muy por debajo de la media que debe imperar en una sociedad civilizada, hasta el extremo de que a muchos medios y personas que nos inclinamos hacia la derecha pretenden llevarnos a las cunetas. Sinceramente es para estar preocupados con lo que está pasando en estos momentos y lo que puede suceder hasta las generales del mes de noviembre si esta fractura social sigue esta pauta y caminando por estos derroteros.

Sin duda, el ejemplo de cuanto estoy diciendo, de esta violencia política, son las amenazas de muerte hacia la alcaldesa de Valencia Rita Barberá o el intento de linchamiento político hacia Alfonso Rus quien espero escuchar lo que tenga que decir el próximo lunes tal y como dijo, porque deben ser declaraciones bien jugosas y que a más de uno en estos momentos tiene muy nervioso y  acudiendo al WC en más ocasiones de las que desearía por lo revueltas que debe tener las tripas ante lo que pueda escuchar de la voz del aún presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Xàtiva.

Leía en un rotativo valenciano que en estos momentos 1 de cada 3 valencianos tiene muchas dudas a quién votar y es que la causa está con el miedo a acabar con el bipartidismo de populares y socialistas y también ante la avalancha de nuevas fuerzas que hacen dudar al electorado por cual decidirse pero en el caso de los valencianos, esos indecisos deben tener muy claro lo que hay en juego y si prefieren fuerzas que pretenden catalanizar nuestras señas de identidad o a aquellas que tienen que esperar a que sea Barcelona o Madrid las que tome las decisiones que afectan a los valencianos.

Yo por mi parte entiendo que los valencianos tenemos que comenzar a pensar por nosotros mismos para ser capaces de reclamar con fuerza por lo nuestro sin dependencias, con un autogobierno propio sin rallar el separatismo visceral de catalanes o vascos o de esas fuerzas de la izquierda radical valenciana formada por Esquerra Unida y Compromís y alguna otra minoritaria que no son más que raíces de la matriz catalana. Además la moral política debe indicarnos que no se pueden votar a partidos que amenazan a quienes no piensan como ellos, que lanzan la piedra y esconden la mano pero que envían sus esquiroles a reventar actos o insultar a otros líderes. Y está muy claro que la izquierda plantea un frente común para imponer las tesis catalanistas.

Y con respecto al PSPV de Ximo Puig, el diario ABC era bien claro en sus opinión coincidiendo con la de muchos expertos: El PSPV, por su parte, ha optado por evitar un debate que en los últimos veinticinco años le ha generado un fuerte desgaste electoral, especialmente en la ciudad de Valencia, donde las encuestas pronostican una debacle en la cita del próximo domingo”. Claro, esto no es de extrañar a vista de cómo ha actuado su líder y de que un partido que pretende luchar  contra la corrupción linchando al PP por esta causa y que lleva en su lista diez imputados en causas judiciales, no tiene mucha autoridad moral para gobernar.

En definitiva, nos quedan unos pocos días para decidirnos y cada uno debe ser consecuente con sus ideales o con sus principios, porque votar es el ejercicio más claro de libertad y democracia, el ejercicio más sano que ningún político puede usurparnos con sus injerencias que si quieren aplicarnos cuando gobiernan. Una vez más, en nuestras manos, en las manos de los valencianos está que sigamos siendo lo que somos, valencianos libres o por el contrario, seamos convertidos a los ideales catalanistas que los radicales de la extrema izquierda llevan pretendiendo desde su analfabetismo e ignorancia política.